por Luis Celeiro
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Víctor López Villarabid, compañero y amigo de todos los que integramos esta Asociación de Periodistas y Estudiosos del Camino de Santiago, se fue para aposentarse en el recuerdo el 19 de septiembre de este 2009. Le acompañamos desde aquel tanatorio situado en las orillas del río de Sarria hasta el cementerio del alto, al lado del Campo da Feira, en donde tantas veces charlábamos y en esta ocasión lloramos. El también lloraba en silencio, en la despedida que no quisimos reconocer.
Su mujer, Rocío Rodríguez ,y sus hijos y todos sus allegados y amigos lo vemos ahí, en el cuarto de su cuarto piso sentado delante del ordenador navegando, ideando cómo promocionar algo o todo lo del entorno. Cuando era niño, un chaval de inteligente mirada y sin sosiego, no quiso saber nada del empleo que le ofrecían en un banco. Sin embargo trabajo de mil cosas en otros tantos lugares, escribió montones de libros y de crónicas sobre Sarria, sobre cada uno de los ayuntamientos de la comarca y sobre los peregrinos y el Camino de Santiago, su pasión.
Fue el primero de tres hermanos que sobrevivieron a la dureza del largo período del hambre, a duras penas, con esfuerzo, con trabajo y con miseria, con toda la miseria del mundo alrededor de Sarria. Su madre trabajaba en la casa de un cura y su padre, que murió muy joven, era el molinero, por eso Víctor decía que él, como Fiz Vergara Vilariño, llevaba harina en la sangre.
Y a trabajar dedico toda su vida. Primero fue monaguillo, luego vendedor de golosinas en el cine y de lotería en los bares, para dar un salto cualitativo e introducirse en el mundo de la prensa por abajo, como distribuidor del periódico en la zona, tarea de la que también se ocupaba su hermano.
Después es granjero, trabaja en una fábrica sarriana, es delegado de aspirantes de Acción Católica, da clases de mecanografía en una academia y se divierte con el fútbol del Sarriana F. C., club del que fue directivo destacado. A principios del año 1960 nuestro amigo comienza a trabajar en la radio, en una emisora local que, cuatro años más tarde, cede su frecuencia para que emita Radio Popular de Lugo.
Con cuatro años de experiencia y atraído por el poder de los que escribían en el periódico, acepta la oferta de El Progreso para llevar la corresponsalía local. Comienza el 14 de febrero de 1964, ganando 100 pesetas al mes. Su actividad principal, a lo largo del resto de su vida, se vincula a este periódico, jubilandose a los setenta años, en 2006, casi tres antes de morir.
López Villarabid también fue político y ejerció como concejal en el ayuntamiento de Sarria (1971-1976), contribuyó a la fundación de la agrupación provincial de libreros, de la que fue en varias ocasiones vicepresidente, fue miembro del Colegio Oficial de Periodistas de Galicia y directivo de la Asociación de Periodistas y Estudiosos del Camino de Santiago (APECSA) desde su fundación, en al año 1993. Y, sobre todo, nuestro preciado amigo fue un extraordinario reportero gráfico, el fotógrafo de las noticias de la comarca de Sarria, de los personajes, de los paisajes, de la evolución y del cambio, del Camino de Santiago, de la riqueza arquitectónica, de los monumentos y de las gentes.















Me parece muy bien que recuerden a Victor, gracias a Todosloscaminos.com y muchas gracias a Celeiro por el artículo.
Gracias Celeiro por tus palabras que hacen justicia a una persona buena como era Victor. Sentí mucho no poder asistir a su entierro, pero espero que desde donde nos esté observando nos siga iluminando a todos aquellos que amamos el Camino.
Parece que las confesines se paran. ¿qué pasa?. Unos señores aparentemente aseñoritangados,con capas blancas y alma oscura, con un tal Luis Real de portavoz hicieron festejo en Sarria, en memoria de López Villarabid. Allí no estaban ustedes ¿Pueden confesar la razón?.
Distinguido Sr. Armando,
Moitas grazas polo seu interese por esta sección, Confesiones, de Todosloscaminos.com. Referente ao seu comentario quero dicirlle que non sei nada dos “aseñoritangados” dos que fala, tampouco coñezo ao señor Real, non sei cando se fixo en Sarria o festexo ao que vostede alude. Logo, non sei que máis hai que confesar. En todo caso, respecto por Victor López Villarabid, pola súa memoria e tamén pola súa familia.
Moitas grazas Celeiro. Xa vemos que coñeces tanto a Víctor como o querías, estes comentario axúdanos moito nestes momentos. Moitas grazas a todos.
Por estar lonxe da terra non me enterei do falecemento do gran Victor Villarabid ata hoxe mesmo, cando pasaron máis de tres meses dende a súa desaparición. A verdade é que non teño palabras para describir como era aquel Víctor que eu coñecín hai xa 20 anos cando comezaba a practicar o xornalismo. Era un xornalista de raza, un todoterreo do xornalismo, pero ante todo un ser humano moi integro que che axudaba en calquera momento que o precisabas, que estaba sempre localizable cando aínda non había móbil. Hoxe, máis de tres meses despois fago meu o dor que me embarga. Coñezo a un dos seus fillos que era fotógrafo de El Progreso, unha persoa admirable, coma tamén o era seu pai, agora máis que nunca eterno cronista de Sarria e a zona sur de Lugo. Unha aperta para toda a familia do entrañable Víctor e os seus amigos. Teño que dicir que, a pesar da dor, Víctor Villarabid é un dos persoeiros máis inmortais de Lugo, por ser un dos grandes testemuños da súa historia. Para el non había descanso, nin domingos nin festivos. Dedicouse toda a súa vida en corpo e alma ao xornalismo e o que máis importante nun servizo a sociedade que, coido, que é impagable.