Voluntariado gallego

CHEQUEO AL CAMINO DEL SUDESTE: Unas horas encantadoras con Gill y Benito, en la Casa Grande de Soutullo

Terminado mi tercer día de caminata hacia Santiago de Compostela, Benito, de Casa Grande de Soutullo viene a recogerme. Ventajas de tener el Bono Iacobus en el bolsillo. La Casa Grande de Soutullo pertenece a la asociación Pazos de Galicia, de hecho Benito es el secretario. Durante el trayecto me comenta algunas de las ideas y reformas que tienen pensado hacer. Una de ellas es plantar una parra en el jardín para que en las tardes de verano dé sombra a los huéspedes. Más tarde me enseña de forma rápida la casa, muy grande y bien decorada. Luego me entero que Gill, su mujer, es la artífice de todo el arte que decora la casa, mi habitación incluida. Además, me da la buena noticia de que hay wifi. Subo a pegarme una ducha y después de ello me pongo a escribir cómo ha ido el día de hoy. Bien. A las 21:30 la cena está lista, Benito me pide disculpas por tener que cenar sola, algo a lo que a lo largo de estos días ya me he acostumbrado perfectamente, ya que su mujer Gill y su hija Lucy aún no han llegado de trabajar. En la mesa: sopa de verduras, lubina al horno y ensalada, y de postre arroz con leche, todo cocinado por Rosa y todo riquísimo. Comenzando con el segundo plato Gill y Lucy llegan a casa y vienen a saludarme. Gill, como si de toda la vida me conociese, me da un fuerte abrazo. Recibo a los pocos minutos la noticia de que estoy invitada a tomar un café en “los aposentos privados”. Acepto encantada. Charlo un buen rato con esta familia y me voy a descansar. Mañana es mi cuarto día en el Camino. Me parece mentira.

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