
Los asistentes al congreso (foto de Diario de León)
El congreso internacional sobre Alfonso VI, que se desarrolla en Sahagún, se centró ayer en el patrimonio local, llegando a una conclusión clara: los monumentos están salvados, la arquitectura tradicional se ha perdido.
Como ejemplo, Javier Riera, catedrático de la universidad de Alcalá, expuso ante los oyentes: «La antigua Casa Cuartel de Sahagún -ubicada entre las ruinas de la abadía de San Benito- es residuo de incongruencia y ejemplo excepcional en un país europeo respecto al trato de dejadez y desprecio hacia el patrimonio durante más de setenta años». Riera desgranó las restauraciones que han sufrido los monumentos levantados en Sahagún en la Edad Media (iglesia de San Tirso, santuario de la Peregrina, ermita del Puente, la futura de la iglesia de San Lorenzo…), y como contrapunto se refirió al olvido casi permanente, en su opinión, que ha padecido justamente el templo puesto bajo la advocación de Santiago: sólo quedan unas ruinas. Y remató: «Ha desaparecido la totalidad de la arquitectura tradicional y vernácula de Sahagún, convirtiéndose su trama urbana en un conjunto mediocre del que sólo sobresalen la plaza y los monumentos».
En otra ponencia, Pascual Martínez Sopena, catedrático de Historia Medieval de la universidad de Valladolid, esbozó un cuadro sobre la vida cotidiana en la época de Alfonso VI. En esos tiempos, dijo, las palabras magnates , mediocres o infanzones eran denominaciones para designar a diversos niveles de la nobleza se distinguían. Por su parte, Ermelindo Portela, de la Universidad de Santiago, se refirió a las ciudades «como comienzo de la penitud de la articulación de los poderes propios del feudalismo».














